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Seis días de cultura y memoria: así concluyó la XXI Fiesta del Libro de Cúcuta
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FliC

La XXI Fiesta del Libro de Cúcuta cerró su última tarde el sábado 6 de septiembre con una agenda que reflejó lo que significó este encuentro cultural: aprendizaje, diálogo y celebración en torno a la literatura, el arte y la memoria. Durante seis días, la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero fue el escenario de una programación diversa y vibrante para todos los públicos.

La jornada sabatina unió libros, conversaciones, música y memoria, confirmando que la FliC no solo promovió la lectura, sino que también abrió espacios para encontrarse y reflexionar como sociedad.

La tarde inició con la presentación de LG. Herbas y su libro Muero luego existo, una colección de cuentos donde sátira política y ciencia ficción se cruzaron para narrar lo absurdo de la realidad latinoamericana. Luego, Ana Belén Charry llevó al público a un viaje por la tradición gastronómica con 100 Sopas Colombianas, resaltando recetas heredadas que hoy corren riesgo de olvido.

Óscar Naranjo cautivó con Liderazgo auténtico, obra que reunió aprendizajes, fracasos y resiliencia, mientras que Ayda Luz Valencia compartió Posesiones, un testimonio sobre fenómenos paranormales desde perspectivas religiosas, científicas y psicológicas. Por su parte, José Manuel Acevedo presentó Los 40 de menos de 40, un retrato de voces jóvenes que están transformando el país y una invitación a mirar el futuro con optimismo.

Uno de los momentos más emotivos fue la charla La luz de una grieta, en la que el fotoperiodista Jesús Abad Colorado compartió su trabajo como testigo del conflicto armado y la resistencia de las comunidades. La reflexión continuó con el conversatorio Velas para la memoria: relatos, emociones y esperanza por el Catatumbo, organizado por el Centro Nacional de Memoria Histórica, donde se escucharon testimonios y se reafirmó la importancia de no olvidar.

La jornada finalizó con la franja FliC Musical y un cierre vallenato que recordó que la cultura se lee, se escucha, se canta y se celebra en todas sus formas. La XXI FliC fue un punto de encuentro entre generaciones y miradas diversas, donde estudiantes, escritores, docentes, invitados y asistentes vivieron seis días en los que la cultura dialogó con el cine, la gastronomía, la música, la memoria y la dignidad.